La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una alerta global tras la publicación de su informe anual sobre actividad física, el cual revela que más del 80% de los adolescentes en edad escolar no cumplen con los mínimos recomendados de movimiento diario.
Según el organismo internacional, la falta de actividad física se ha convertido en una de las principales amenazas silenciosas para la salud pública del siglo XXI, incrementando de manera exponencial el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles como diabetes tipo 2, hipertensión y trastornos de salud mental a edades tempranas.
Factores determinantes:
Hiperconectividad digital: El uso excesivo de pantallas y dispositivos móviles ha desplazado el tiempo dedicado al juego al aire libre y al deporte recreativo.
Entornos urbanos hostiles: La falta de áreas verdes seguras, ciclovías conectadas y espacios públicos adecuados desincentiva la movilidad activa (caminar o usar la bicicleta).
Recomendaciones clave de la OMS:
60 minutos diarios: Los niños y jóvenes deben realizar al menos una hora al día de actividad física moderada a vigorosa, principalmente aeróbica.
Acción gubernamental: Se urge a los planificadores urbanos y autoridades locales a priorizar el diseño de ciudades activas que faciliten el transporte sostenible y el acceso equitativo a instalaciones deportivas.
Los expertos concluyen que combatir el sedentarismo juvenil no es solo una responsabilidad individual de las familias, sino un reto estructural que requiere políticas públicas integrales en educación, salud y urbanismo.