Un estudio reciente realizado por el departamento de cardiología del Hospital Clínico Universitario ha demostrado que escuchar música instrumental de tempos lentos durante al menos veinte minutos al día contribuye significativamente a la reducción de la presión arterial sistólica en pacientes hipertensos.
La investigación midió la respuesta fisiológica de un centenar de pacientes sometidos a sesiones regulares de escucha de piezas clásicas y ambientales. Los resultados mostraron una disminución promedio notable en los niveles de estrés y una normalización de la frecuencia cardíaca, gracias a la activación del sistema nervioso parasimpático.
Efecto relajante: La melodía suave disminuye de forma inmediata la secreción de adrenalina y noradrenalina, hormonas segregadas durante situaciones de tensión.
Complemento clínico: Los cardiólogos sugieren integrar esta terapia acústica como un hábito complementario al tratamiento farmacológico tradicional, sin sustituirlo.
Accesibilidad: Al ser una práctica económica y sin efectos secundarios, puede aplicarse fácilmente en entornos hospitalarios y domiciliarios para mejorar el bienestar emocional del paciente.