Un taxista en Playa del Carmen fue denunciado tras amedrentar a un turista y retenerlo en su unidad luego de una disputa por el costo de un servicio.
El conflicto se originó cuando el taxista intentó cobrar una tarifa muy superior a los 100 pesos estipulados para el trayecto realizado, argumentando que no contaba con cambio para un billete de 200 pesos y que, por lo tanto, esa sería la cifra a pagar.
Ante la inconformidad del usuario, el chofer bloqueó la salida del pasajero y comenzó a conducir de manera errática y peligrosa por diversas vialidades durante un lapso de treinta minutos.
Durante este tiempo, el visitante fue objeto de múltiples intimidaciones verbales mientras el conductor realizaba maniobras temerarias, convirtiendo un traslado ordinario en una situación de privación de la libertad bajo amenazas.