Ciudadanos iraníes se movilizaron este martes para formar extensas cadenas humanas alrededor de puntos estratégicos como centrales eléctricas, puentes históricos y plantas de energía en ciudades como Teherán, Tabriz, Qazvín y Dezful.
Esta acción representa un acto de resistencia civil ante el vencimiento del ultimátum emitido por el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump.
La población civil, apoyada por figuras de la cultura y estudiantes, se apostó frente a instalaciones clave como la central de Shahid Rajaei y el puente milenario de Dezful.
Los manifestantes denuncian que cualquier ofensiva contra estos objetivos constituye un crimen de guerra y una amenaza directa a la supervivencia de su infraestructura básica y patrimonio histórico.
Por su parte, el mandatario estadounidense ha reiterado que la nación persa enfrentará consecuencias devastadoras si no se cumplen las exigencias de su administración respecto al control del Estrecho de Hormuz.
Esta situación ha elevado al máximo la tensión geopolítica global tras semanas de hostilidades y declaraciones cruzadas entre ambas naciones.