La secretaria general de la Universidad Nacional Autónoma de México, Patricia Dolores Dávila Aranda, afirmó que el mundo atraviesa una etapa de profundas transformaciones que marcan el fin de una era y la reconfiguración del orden global. Señaló que este contexto responde al descontento social frente a la ineficacia de los gobiernos, lo que ha impulsado demandas de cambios radicales, aunque esto genere inestabilidad e incertidumbre.
Durante la inauguración del 2° Coloquio Internacional de Primavera sobre gobernanza democrática, la funcionaria destacó que la universidad debe asumir un papel activo como espacio crítico y de análisis ante estos procesos. Subrayó que la academia tiene la responsabilidad de generar reflexión colectiva, proponer escenarios y ofrecer alternativas para atender las exigencias sociales.
En ese sentido, enfatizó que gobernar es una de las tareas más complejas, ya que implica priorizar el bienestar general por encima de intereses particulares. Además, requiere capacidad de diálogo, escucha, planeación y corrección de errores, con el fin de tomar decisiones que respondan a las necesidades de la población.
Por su parte, Eduardo Robledo Rincón advirtió que los instrumentos tradicionales de gobierno podrían ya no ser efectivos ante un entorno cambiante. Consideró indispensable replantear estrategias con visión de largo plazo, fortalecer la confianza ciudadana y orientar los procesos de ajuste social para enfrentar los nuevos desafíos.
Finalmente, Alejandro Chanona Burguete sostuvo que gobernar no es solo administrar, sino un ejercicio que combina sensibilidad social, análisis y construcción de consensos. Añadió que, ante la incertidumbre actual, las decisiones públicas deben sustentarse en evidencia y conocimiento científico, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y reducir las desigualdades sociales.