Astrofísicos de la Universidad Nacional Autónoma de México desarrollaron una innovadora técnica para “escuchar” algunos de los objetos más energéticos del universo. A través de la sonificación, transformaron datos captados por telescopios en sonidos audibles, lo que les permitió analizar nueve blázares, núcleos galácticos con agujeros negros supermasivos.
Este método, también utilizado por la NASA, convierte información científica en audio, ofreciendo una nueva forma de estudiar fenómenos cósmicos más allá de lo visual. Además, facilita el acceso al conocimiento a personas con discapacidad visual, al permitirles percibir estructuras astronómicas mediante el oído.
Para lograrlo, los investigadores emplearon datos reales obtenidos de observatorios internacionales como los satélites Swift y Fermi, así como telescopios terrestres. Estos registros, conocidos como curvas de luz, muestran cómo varía el brillo de los objetos en el tiempo.
Mediante un algoritmo, los datos fueron traducidos a notas musicales digitales (MIDI), que luego se reprodujeron con un sintetizador, generando sonidos que representan la actividad de los blázares. Este proceso permitió no solo escuchar el comportamiento del universo, sino también identificar posibles sistemas binarios de agujeros negros.
El proyecto, considerado pionero en México, destaca por su valor científico e incluyente, al abrir nuevas formas de exploración y divulgación. Los resultados fueron publicados en la revista Royal Astronomical Society, consolidando esta técnica como una herramienta prometedora para entender el cosmos.