Ángel Correa tiene un pie fuera de Tigres, pero la operación aún no llega a su fin. El delantero argentino visitó este miércoles las instalaciones del Centro de Entrenamiento Tigres (CET) para decir adiós a sus compañeros de equipo y al cuerpo técnico, cerrando de manera personal su ciclo en el club.
Sin embargo, el movimiento formal se encuentra congelado. La directiva auriazul no ha hecho oficial la transferencia debido a que River Plate no ha depositado el dinero pactado por la carta del jugador.
Correa, quien ya venía trabajando por separado a la espera de un desenlace, alista su regreso a Argentina. No obstante, su vuelo dependerá de que la escuadra bonaerense salde la deuda pendiente para que Tigres libere sus papeles y autorice el traspaso de manera definitiva.