El Manchester City dio un golpe de autoridad en la lucha por la Premier League al vencer 2-1 al Arsenal en el Etihad Stadium, un resultado que deja el título prácticamente en el aire a falta de cinco jornadas.
En un partido de alta tensión, Erling Haaland apareció en el momento justo para sentenciar un duelo que acerca al equipo de Pep Guardiola al liderato, aprovechando la mala racha de unos "Gunners" que parecen haber perdido el impulso en el tramo final del campeonato.
El encuentro arrancó con un ritmo frenético y el City no tardó en avisar tras un error de David Raya que Haaland estuvo a punto de canjear por gol.
Sin embargo, fue Rayan Cherki quien rompió el cero al borde del cuarto de hora; el francés, tras estrellar un balón en el poste minutos antes, aprovechó un servicio de Matheus Nunes para sortear a la defensa y definir cruzado ante la salida de Raya.
La ventaja local duró poco, ya que apenas tres minutos después, un error de Gianluigi Donnarumma permitió el empate visitante.
El portero italiano intentó despejar un balón tras un saque de banda, pero la presión de Kai Havertz provocó que el esférico rebotara en el delantero alemán y se introdujera directamente en la portería.
Tras el descanso, el Arsenal mostró destellos de mejoría y Donnarumma se redimió salvando un mano a mano clave contra Havertz al minuto 60. No obstante, la jerarquía del Manchester City se impuso poco después.
Jeremy Doku envió un centro que recorrió el área y, tras un fallo de Rodri en el remate, el balón cayó en los pies de Erling Haaland.
El noruego le ganó la espalda al central Gabriel y soltó un potente zurdazo que dejó sin opciones al guardameta rival, desatando la euforia en el Etihad.
En el tramo final, el Arsenal buscó el empate a la desesperada y estuvo cerca de conseguirlo con un cabezazo de Gabriel que se estrelló en el poste tras ser desviado.
La tensión en el campo fue máxima, resultando en amonestaciones para Haaland y Gabriel tras un fuerte cruce de palabras.