Un video captado en una zona residencial muestra el momento en que un vidriero decidió destruir por completo la instalación que realizó en una vivienda tras presuntamente no recibir el pago acordado por parte del cliente.
En las imágenes se observa al trabajador golpeando y quebrando uno a uno los paneles de cristal de un balcón, prefiriendo dejar la obra en ruinas antes que permitir que el propietario conservara el trabajo sin la remuneración correspondiente.
El incidente ha desatado un debate en redes sociales sobre la vulnerabilidad de los derechos laborales y el cumplimiento de los pagos en servicios técnicos, frente a los límites de ejercer la justicia por mano propia ante los incumplimientos comerciales.