El Clásico Regio 143 terminó sin goles y dejó a la afición con las ganas de celebrar. Monterrey y Tigres igualaron 0-0 en un encuentro que tuvo intensidad, pero pocas oportunidades claras frente a las porterías y que no cumplió con las expectativas alrededor del duelo que divide a la ciudad.
Desde los primeros minutos, Rayados tomó el control de la pelota y buscó adelantarse en el marcador, mientras Tigres esperaba en su zona para intentar aprovechar los espacios. Incluso el partido tuvo que detenerse brevemente al inicio por un problema con la red de la portería defendida por Nahuel Guzmán. Diego Rossi protagonizó la primera llegada de peligro, pero el arquero argentino respondió para evitar la anotación.
Monterrey mantuvo el dominio territorial, aunque encontró dificultades para superar la defensa felina. Cerca del descanso, Tigres tuvo una oportunidad clara cuando Ricardo Monreal quedó frente al arco, pero Esteban Andrada reaccionó a tiempo y evitó que los visitantes tomaran la ventaja.
Para la segunda mitad se esperaba una mayor intensidad, pero el guion cambió poco. Rayados intentó por diferentes vías, con ataques por el centro, desbordes, centros y disparos, aunque sin encontrar la jugada que abriera el marcador. Lucas Ocampos también tuvo su oportunidad con un cabezazo que Nahuel Guzmán controló sin mayores complicaciones.
El drama apareció en los últimos segundos. Orbelín Pineda sacó un disparo desde fuera del área y Nahuel dejó un rebote que parecía abrir la puerta para el triunfo de Monterrey, pero la defensa de Tigres reaccionó a tiempo y despejó el balón prácticamente sobre la línea. Así terminó el Clásico Regio: 0-0 y con ambos equipos repartiendo puntos en una noche que prometía mucho más.