La administración de Donald Trump puso sobre la mesa una reforma radical para el Censo 2030, cuyo propósito central es contabilizar exclusivamente a ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes, marginando así a los inmigrantes indocumentados y posiblemente a quienes residen en el país de forma temporal con permisos legales.
La directriz, emitida por la Oficina del Censo y sujeta a un periodo de escrutinio público de 30 días, amenaza con alterar de manera drástica el mapa de la representación política y el reparto de presupuestos federales.
Los datos del censo fungen como el pilar fundamental para definir el número de escaños que le corresponden a cada estado en la Cámara de Representantes, trazar los distritos legislativos y distribuir los recursos destinados a servicios comunitarios esenciales.
Paralelamente, el plan contempla suprimir del formato las interrogantes relativas a la raza y el origen étnico, apartándose de una tradición histórica mantenida ininterrumpidamente desde 1790.
Frente a este escenario, demógrafos y activistas sociales han lanzado severas advertencias sobre las repercusiones de la iniciativa.
Meeta Anand, especialista en equidad de datos de la Conferencia de Liderazgo sobre Derechos Civiles y Humanos, alertó que la decisión acarreará consecuencias catastróficas para aquellas regiones con densas comunidades de origen extranjero, recortando su peso político y el flujo de fondos gubernamentales.
Este planteamiento reedita el pulso político que la Casa Blanca ya intentó librar durante el primer mandato de Trump, cuando fracasó en su intento de introducir una consulta sobre ciudadanía en el ejercicio del año 2020 tras el veto de la Suprema Corte por falta de argumentos válidos.
Por su parte, diversos analistas constitucionales subrayan que la medida colisiona directamente con el mandato de la Enmienda 14 de la Constitución, la cual estipula de forma explícita que la asignación de representantes debe calcularse tomando en cuenta a la totalidad de las personas residentes en el territorio nacional, sin importar su condición migratoria.
Foto: Redes sociales / EFE