Tras la muerte de Michael Jackson en 2009, el famoso rancho Neverland dejó de formar parte de su legado residencial y pasó por una transformación total. La propiedad, ubicada en California, fue rebautizada con su nombre original, Sycamore Valley Ranch, y años después terminó en manos del empresario Ron Burkle.
Lejos de convertirse en museo o atracción turística, el emblemático lugar permaneció fuera del acceso público y estuvo durante varios años en el mercado inmobiliario hasta ser vendido en 2020 por 22 millones de dólares.
Durante décadas, Neverland fue uno de los símbolos más reconocibles del llamado “Rey del Pop”. Jackson convirtió el rancho en un espacio único con atracciones recreativas, áreas para animales, jardines, tren interno y diversas instalaciones inspiradas en el universo de Peter Pan.
Ubicado en Los Olivos, California, el complejo originalmente llevaba el nombre de Sycamore Valley Ranch, pero el cantante lo rebautizó como Neverland para reflejar la fantasía e infancia que buscaba proyectar en su vida personal.
Con el paso de los años, el sitio también quedó marcado por las controversias legales que rodearon a Michael Jackson, convirtiéndose en un lugar asociado tanto con su imagen artística como con las polémicas que acompañaron parte de su historia pública.